Los errores no sólo son en el terreno

11.05.2012 14:36

(Tomado de Granma)

Recuerdo las vuvuzelas del Mundial de Fútbol de Sudáfrica’10. Su sonido era atronador, diría que casi desesperante, pero no tanto como el del inmenso lote de cornetas rojas esparcidas por todo el parque Victoria de Girón en la final Occidental, cuyo bullicio sacó de paso hasta al más paciente ser humano, menos a los peloteros.

Ellos, matanceros e industrialistas, hicieron caso omiso del ensordecedor ruido y se enfrascaron en un cerrado duelo que se inclinó a favor de los locales, impetuosos desde el mismo primer capítulo, en el que le anotaron dos veces al abridor Ian Rendón, demasiado noble mientras duró en la lomita.

Su sustituto, Darwin Beltrán, controló a medias a la artillería local, tal vez un poco fuera de pitcheo por un descanso prolongado en exceso —ha lanzado dos entradas en más de 20 días—. En el momento crucial, no pudo dominar a Ariel Sánchez, que tenía apenas un jit en 24 turnos frente al pitcheo azul, y después recibió el castigo de Guillermo Heredia y Manuel Benavides.

Víctor Mesa tuvo las ideas claras e invirtió la alineación con excelentes dividendos, pues la tanda alta, a base de Heredia, Benavides, Gracial, Santoya y Herrera —todos derechos—, funcionó a las mil maravillas, impulsando cinco de las seis anotaciones matanceras.

“Jugamos exacto, los cambios en la alineación, condicionados por el lanzador que teníamos delante, nos salieron a la perfección y ahora viajamos con la serie empatada al Latino, un escenario muy complicado”, afirmó el director de los yumurinos.

Aquello tan demandado por Lázaro Vargas de tomar la iniciativa y presionar al rival en cada jugada, los azules no lo pudieron hacer, o más bien no se lo permitieron, sobre todo desde la irrupción en el quinto del relevista Joel Suárez, lanzador de mucho control que cuando logra dibujar sus envíos en la zona baja se torna indescifrable.

En la etapa regular ganó siete partidos, tres de ellos como relevista, rol en el que trabajó para promedio de limpias de 2,39, con 31 ponches y apenas siete boletos en 37 y dos tercios de labor, números que justificaban su utilización en un choque crucial. Con este triunfo, Víctor Mesa rompió un maleficio, pues como manager acumulaba nueve derrotas en línea frente a Industriales en postemporada.

Hoy será día de descanso para estas novenas y mañana, en el estadio Latinoamericano, se espera un duelo entre los derechos Maikel Martínez, ya confirmado, y Frank Montieth, por Cocodrilos y Leones, respectivamente.