¡Y llegó el 2356!

07.03.2012 11:06

(Tomado de Juventud Rebelde)

Desde temprano, la gente se metía con él en las gradas del estadio Capitán San Luis. Sin embargo, cuando pegó el hit todo el mundo se paró para aplaudirlo.

Fue en la sexta entrada, con dos outs, frente al derecho pinareño Reinier Verano, quien hasta ese momento no había permitido ningún cañonazo en el partido. Así, Enrique Díaz igualó este martes el récord de más hits en el béisbol cubano (2356), que ahora comparte con Antonio Pacheco.

«Estoy orgulloso, feliz y muy honrado de ser el líder en hits en un béisbol por donde han pasado tantas figuras de calidad», confesó después del partido.

«Yo no voy a superar el récord a Pacheco, más bien tendré un premio a mi constancia y entrega a través de tantos años. Esa marca de él no va a romperse nunca, es como el título de campeón olímpico que te acompaña toda la vida», acotó.

«Hay peloteros que no tienen comparación. En general, en todas las esferas de la vida hay gente insustituible que constituyen paradigmas para los demás. Ese es el caso de Pacheco», comentó.

«Me alegra mucho llevar la camisa de Metros en este momento porque con ella me hice pelotero. Así les demuestro a mis compañeros que con Metros también se puede llegar lejos», dice con una sonrisa.

-Mucha gente comenta que los peloteros de Metros juegan para sí mismos y no piensan en el equipo. ¿Es cierto eso?

-Más o menos. Algunos peloteros de Metros juegan con los numeritos, o sea, quieren rendir y mostrarse. Así las individualidades se van por encima del colectivo. Generalmente ha faltado aquí la capacidad de pensar como equipo.

«En Industriales se piensa también en los numeritos, pero el equipo se une mucho en los play off y en las situaciones difíciles. Hay una identidad muy marcada y sentido de pertenencia».

-¿Te faltó algo por lograr en un terreno de pelota?

-Creo que lo logré todo en la pelota cubana. Siempre me propuse llegar lejos y que los compañeros míos me vieran como un ejemplo, como alguien a imitar. Las otras cosas son secundarias porque no dependen de uno: el equipo Cuba, que hablen de ti en los periódicos, o que te reconozcan el esfuerzo.

«Entre todos mis hits me quedo con este último», susurra finalmente.