Más que aprender, trabajar

20.11.2012 12:54

(Tomado de Granma)

Opiniones por doquier, de un extremo a otro de nuestra alargada Isla, generó la recién concluida gira de la preselección nacional de béisbol por dos naciones del continente asiático durante más de una semana, con cinco partidos, provechosa sin duda alguna.

Cuatro de esos encuentros se decidieron por margen nunca mayor de dos carreras: 1-2 y 1-0 vs los representantes de Taipei de China, y 2-0 y 3-1 ante la escuadra japonesa. Solo uno, el 14-7 en la despedida del primero de estos países, exhibió un marcador abultado. Es decir, se impuso el llamado "juego chiquito" en el cual la táctica resulta un elemento esencial.

Una rápida mirada a las estadísticas. Durante el periplo, la preselección promedió 244 en general, con 42 ponches recibidos en 168 turnos oficiales, es decir, la cuarta parte de los outs fueron por la vía de los strikes, con ocho boletos recibidos en los tres juegos versus los taipeianos, pues el pitcheo japonés no regaló bases por bolas.

No es para asombrarse. Frente a lanzadores de calidad los promedios descienden en todas las ligas del mundo, no abundan los nocaos y promediar sobre la mítica marca de 300 es patrimonio de unos pocos. Al mismo tiempo, el pitcheo cubano estuvo a la altura de las circunstancias, permitiendo solo siete anotaciones en los cuatro partidos mencionados.

En más de una ocasión he oído decir: "Hay que aprender de los japoneses". Discrepo de esa opinión. Cuando todavía ningún joven nipón había visto un guante y una pelota, en Cuba no solo se conocía el béisbol sino que a finales del siglo XIX ya existía un campeonato organizado. Son más de 130 años de tradición.

En mi opinión, a nuestro béisbol le hizo mucho daño la utilización del bate de aluminio durante más de dos décadas y la Mizuno 150 en los últimos años. ¿Para qué tocar si con un swing se podían fabricar una carrera o más?

Ahora hay que retomar el camino, pues el béisbol es un deporte eminentemente táctico. El bate de madera redujo en un 25 % las posibilidades de sacar la esférica más allá de los límites y el toque de bola, el robo de bases, el squeeze play y el corrido y bateo entran a desempeñar su papel, sobre todo cuando se tiene enfrente un pitcheo de alto nivel, que no regala nada.

Afirman los especialistas en artes marciales que "la repetición es la madre de la perfección". Entrenar con dedicación y seriedad es lo que se impone si queremos aumentar nuestras posibilidades de victoria. Aprender nunca está de más, pero el trabajo duro, consagrado, es lo primero.

EL ELENCO DE MAYABEQUE

El equipo que representará a la provincia Mayabeque en la 52 Serie Nacional quedó integrado por los siguientes jugadores:

Receptores: Danger Guerrero, Yudiet Martínez y Orandy Abascal. Cuadro: Ernesto Molinet, Randy Torres, Yunier Corvo, Leodanis Herrera, Misael Noriega, Lázaro Martínez, Dariel Oliva, Michael González y Randy Caballero. Jardineros: Pedro William Castillo, Orlando Lavandera, Dennis Laza, Yasniel González, Alexander Pozo, Yoandry Marrero y Raydel Chacón. Lanzadores: Leinier Rodríguez, Ariel Miranda, Reinier González, Rogelio Quesada, Sergio Luzardo, José Betancourt, Héctor Galindo, Iriandy Sotelo, Elian Leyva, Ariolvis Mauricio (n), Mario Batista, Antonio Oliva y Yairon Hernández. Mentor: Rigoberto Madera. Auxiliares: Mario Hernández y Miguel Justiniani. Preparador físico: René Rojas. Entrenadores: Javier Gálvez y Lázaro Raúl López.